Durante los últimos años hemos visto cómo la impresión en tres dimensiones ha excedido los meros procesos industriales y ha entrado de lleno en la medicina, la gastronomía, la arquitectura e incluso el arte. Un ámbito en el que tienen cabida desde las prótesis y medicamentos inteligentes, hasta las gominolas de texturas imposibles y los edificios tremendamente sofisticados.

Incluso ha empezado a utilizarse esta técnica en la elaboración de gafas a medida, precisamente la última apuesta de Óptica 2000, que ha lanzado una colección muy distinta de lo que estamos habituados llamada MIMIC Eyewear. En concreto, se trata del primer servicio de lentes personalizadas con impresión 3D de nuestro país. Pero, ¿cómo se fabrican? ¿Qué ventajas tienen frente a las monturas tradicionales?

Cómo son las gafas MIMIC

Así, se trata de unas lentes capaces de adaptarse a nuestro rostro y cuyo color y otras características podemos modificar a nuestro antojo. Unas gafas ligeras y cómodas que cuentan con una tecnología inteligente a sus espaldas, la responsable de detectar nuestros rasgos físicos para crear una montura única, exclusiva para cada persona, pero que también podemos personalizar. De hecho, contamos con más de 270 combinaciones posibles a nuestro alcance.

Su diseñadora, no obstante, ha propuesto algunas combinaciones de referencia para ponerle las cosas todavía más sencillas a aquellos que prefieren no calentarse la cabeza, ofreciendo opciones para todos los gustos.

Cómo se fabrican

Todo empieza con el escáner facial del rostro del cliente que, con la ayuda de cuatro cámaras fotográficas infrarrojas y en solo un segundo, se encarga de elaborar un retrato digital de su cara. Lo hace teniendo en cuenta cuestiones como la distancia entre los ojos, entre cada uno de ellos y las orejas, la curvatura de la nariz, y el grosor del puente.

El sistema utiliza estos detalles para determinar la morfología y crear una montura a medida, con un largo de varilla y emplazamiento de los cristales totalmente personales. Respecto al material, se imprimen en poliamida –es hipoalergénica– mediante un sistema de capas ecológico. Sus creadores afirman que también se podrían elaborar en titanio, mucho más ligero, pero que dispararía los costes de producción y, por supuesto, del producto final.

Detrás de todo esto se encuentran más de nueve años de trabajo de la compañía Horizons Optical, una empresa que apuesta por la innovación y con la que Óptica 2000 pretende ir más allá del ya típico “dos por uno” que se ha popularizado en este sector. La idea es marcar la diferencia haciendo uso de la tecnología y favoreciendo la experiencia del consumidor. El proveedor de cristales graduados es Indo Optical.

¿Me las puedo probar?

Dicho lo cual, seguro que te estás preguntando cómo sabrás si te sentarán bien, si el color escogido es el más apropiado y otras cuestiones que habitualmente resolvemos probándonoslas de forma física. Sin embargo, las Mimic no empiezan a convertirse en algo real (o sea, no existen), hasta que el cliente las encarga. Lo que podría convertirse en un auténtico inconveniente la firma lo ha solucionado de un modo muy eficaz: mediante el alumbramiento de probadores virtuales. Se trata de una plataforma digital en la que tenemos la posibilidad de ver cómo nos sienta cada modelo, y que lo superpone de forma natural y verosímil sobre nuestro rostro.

Comenzaremos eligiendo entre nueve modelos iniciales –que la plataforma detecta que nos sientan bien– para después toquetear el color del frontal y las varillas a nuestro antojo. Otra opción es incluir un nombre o marca personal en la parte interna de estas últimas.

Al mismo tiempo, esto conlleva múltiples ventajas, pues nos ahorra la incomodidad y el tiempo que implica tener que probarnos las monturas una por una; por no hablar de que acaba con los problemas que supone que un modelo no se encuentre disponible en la tienda en un color determinado; y con los de espacio de almacenaje de las ópticas.

Ventajas de estas gafas hechas a medida

Llegados a este punto, cabe comentar algunas de las ventajas de las gafas hechas a medida. Sí, porque la personalización acaba con problemas tan comunes como las típicas rozaduras detrás de las orejas, las marcas en el puente, y otras molestias asociadas a su uso; un beneficio que agradecerán especialmente aquellos que cuenten con muchas dioptrías.

La tecnología de Mimic también tiene en cuenta el tipo de lente que necesitamos para adaptarse a nuestras necesidades y actividades diarias, y detecta automáticamente los centros pupilares. Esto evita ajustes posteriores, así como que la gafa acabe deformándose con el uso.

El estudio de la morfología facial permite una montura mucho más integrada, adaptada, capaz de mimetizarse con nuestros rasgos físicos. Además, cuenta con una parte de creatividad muy atractiva y, contrariamente a lo que podríamos deducir, no tendremos que esperar demasiado para estrenarlas, sino que se entregarán en el plazo de diez días.

Otra de sus grandes virtudes es que, a pesar de que requiere de una inversión inicial importante, se trata de un modelo rentable, que agiliza los procesos y que, además, es sostenible, pues su fabricación “respeta el medio ambiente” y no tiene nada que ver con la producción en masa. La impresión por capas no causa tampoco residuos.

Disponibilidad y precio

Si quieres adquirir unas, de momento puedes encontrarlas en los centros de El Corte Inglés de Sanchinarro y Diagonal, en Madrid y Barcelona respectivamente; aunque se desplegarán en otros siete más ubicados por toda la geografía nacional –su localización todavía es un misterio– de manera gradual. Además de El Corte Inglés, está buscando otros distribuidores para comercializarse en otros países más adelante. También las hallarás en su tienda de Lisboa a finales de mayo.

Respecto a su precio, las encontramos a partir de 319 euros con cristales monofocales y desde 579 con progresivos; algo que no está nada mal si tenemos en cuenta que cada escáner facial ronda los 10 mil euros.

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