Me quiere no me quiere, me quiere no me quiere, me quiere no me quiere… Y es que parece que estamos viviendo la típica escena de culebrón, antes que los típicos movimientos empresariales y económicos que se esperarían de parte de tres grandes empresas como son Yahoo, Microsoft y Google.

Hace unos meses, Microsoft se propuso comprar Yahoo y de esa manera hacerse con su parte del pastel, que le permitiese fortalecer a su propio buscador e incrementar su cuota en la publicidad de Internet, y como no, tratar de presentar batalla a la todopoderosa Google.

La relación fue todo menos fácil, pues desde Yahoo se consideró que la oferta no era acorde con el valor de la compañía y se desestimó. Entonces Microsoft contraatacó incrementando en 5000 millones de dólares, pero la respuesta siguió siendo la misma a pesar de que un sector importante de Yahoo estuviese a favor de la venta, gran parte del accionariado se posicionó en contra, y finalmente Yahoo no se mostró muy propensa al acuerdo. Finalmente, Microsoft se cansó de tanto jueguecito y decidió conseguir sus objetivos por otros medios.

Un mes después de estos acontecimientos, Yahoo y Google anunciaban un acuerdo publicitario que permitiría a Yahoo mejorar su delicada situación. Pero presiones desde los organismos defensores de la competencia estadounidenses, llevaron a Google ha anunciar recortes en la propuesta, para finalmente declinar la opción.

Esto deja a Yahoo en una situación muy comprometida, afectada por la crisis, en descenso de ingresos y de capa caída, y con una necesidad imperiosa de reflotar el negocio.

Y es por eso, que parece que ahora se vuelve a ofrecer a Microsoft, al pretendiente que posteriormente rechazaron. Pero en que finalizará esta historia, está todavía por ver. Otro capítulo del culebrón está todavía por ser escrito.


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